jueves, 8 de julio de 2010

"No seré felíz, pero tengo marido"

Hace unos días hablaba con una compañera de trabajo que me preguntaba si tenía que rendir algún parcial en estos días. Respondí afirmativamente. Por no ser grosero, ni parecer un nariz repingada que deja de conversar al menor indicio de silencios incómodos, le hice la misma pregunta. Ella me dijo que había rendido y le había ido bien. La felicité, y con tono burlón di a entender que era una chica exitosa que conseguía todo lo que se disponía. Entonces, sonriendo, me rebatió “Sólo me falta recibirme, casarme, tener hijos, y listo”. Inmediatamente inquirí con asombro “¿y después?” Se quedó pensando, y con una sonrisita en la boca, como a quien le faltan respuestas a una vida llena de planes y preguntas, hizo un gesto con los hombros como dando a entender que sus objetivos en la vida se habían terminado. Después uno escucha hablar de feminismo, liberación sexual,de la igualdad de derechos de la pobre ama de casa que soporta los malos tratos del marido y que, sin salir más que para hacer las compras o ir a misa, se ahoga en una vida de monotonía y aburrimiento, de que la mujer ha salido al mercado laboral y, en los tiempos que corren, tiene una nueva vida de éxito empresarial que la ha desplazado de sus roles y no sé cuántas boludeces más que las debe creer solamente un 10% de las mujeres que estudian. Entonces, cuando escucho un comentario como el de mi compañera, al estilo Susanita, no puedo dejar de pensar “¡Dejáte de joder!”. Eso, sin hablar del tipo que se hace el fiestero, que sale todos los fines de semana, o que socarronamente dice "¿yo, casarme? ni en pedo, si ya no se usa"

Hay personas que me dan la sensación de que no creen en su propio discurso. No pedo creer que la gente piense realmente que la vida termina en la carrera y criar hijos ¿eso es todo? Situación similar al que estudia sólo por dinero “ ¿y para qué más sino?", diría... "Si el dinero es lo que me va a abrir las puertas para tener un auto, una casa, y muchas cosas que son necesarias para casarme y tener hijos”. Todo esfuerzo entonces termina en lo mismo.

Nos quejamos de la generación de nuestros viejos, que se casaron temprano, se divorciaron a los 50(o comenzaron a no soportarse, que es peor) y laburaron supuestamente para darle a los hijos la educación que ellos no pudieron tener o no se animaron a soportar, pero muchas veces deseamos lo mismo y apuntamos a un objetivo no muy diferente. Yo me pregunto ¿qué le va a dejar de legado nuestra exitosa generación de intelectuales recibidos, con casa, auto de alta gama y familia, a una futura generación de hijos para la cual no tiene casi tiempo y de la que seguramente pretenderá aún más? Quizás, que aproveche alguna oportunidad que nosotros no hemos tenido, como nuestros viejos. Pero como tenemos muchas cosas, ya algo se nos va a ocurrir, pero la falta de ocurrencias al respecto, precisamente, deja mucho que desear del trabajo generacional que hicieron ellos, al menos laburando para criar engendros como yo que critican en los blogs y se dedican a estudiar para tener un día a un hijo que ya ni siquiera estudie o critique. Hipotetizo: esa generación, al menos aquella similar a la que pretende mi compañera, va a ser parecida a la nuestra, salvo que muchísimo más hedonista y entregada al sin sentido.

Llegamos a la andropausia, la menopausia ¿y después qué? Y… nada… si ahí se termina la vida, total, el objetivo socialmente avalado por los demás infelices, que no pudieron sonreír con el mismo plan de vida que te vendieron, ya se cumplió. A esta forma de pensamiento le vendría muy bien la frase que titula la poco reconocida obra de teatro popular “No seré feliz, pero tengo marido”…

El éxito no lo vamos a tener sólo con el estudio, la casa y el auto, si es que pensamos que el estudio es sólo para la casa y el auto, los cuales nuestra “afortunada” generación tuvo, y para la que no le sirvió más que para darse cuenta que la única forma de volver a tener algo es estudiando lo que nos gusta para seguir teniendo más y más cosas que a la larga nos desagradan o nos hinchan las pelotas. Entonces ¿cómo vamos a hacer para transmitir valores no medidos por el interés monetario y/o circunstancial a una generación a la que le enseñamos a ser interesada, desmedidamente hedonista y proverbialmente egocéntrica?

3 comentarios:

  1. Mi querido "Don quejoso"...a este lado del atlántico (España)...afortunadamente somos pocas las mujeres que pensamos en casarnos y tener hijos y ya...meta cumplida...auto y casa tenemos hasta que queramos irnos de casa...lo que pasa a este lado del atlántico es que presisamente no nos conformamos con nada...todo nos parece poco...estamos algo perdidos porque creo yo que hay falta de valores, por eso mismo, nuestros padres no pagaron o nos siguen pagando una carrera porque ellos no pudieron estudiar y quieren que cumplamos los sueños que ellos no pudieron cumplir...el problema de España es que hay padres sin ganas de educar...malcriando a sus hijos, dándoles todo lo que quieren, comprandoles la wii, la play, la nintendo ds, y no sé qué más cosas, porque yo tuve la suerte de que mis padres me compraron una consola y me ponían horarios para jugar...solamente el fin de semana (conozco las consolas por mis primos pequeños)...nuestros padres, eran jóvenes de la represión franquista...y ellos no quieren eso para nosotros, aunque alguna vez que otra digan, "cuando estaba Franco nadie robaba ni violaban porque el que la hacía la pagaba bien caro!!"...el caso es que nuestros padres nos educaron un poco influenciados por el franquismo, claro, ellos fueron criados totalmente bajo el franquismo, ésto es, demasiada disciplina, agresión en las aulas (de los profesores a los alumnos), excesivas horas de estudio...en fin, lo que quiero decir, es que nosotros, pienso, somos conscientes de todo ello (al menos los que estudiamos algo relacionado con educación, no sé los demás)...pero mis primos pequeños, ...es un tema que me preocupa mucho, ¿cómo educarán esos padres y madres a sus hijos en 20 años?...no sabrán cómo hacerlo...una curiosidad que te quería contar, es no sé si te ha llegado información de que ahora es común que los alumnos peguen a sus profesores...y si un profesor llama a algún padre porque su hijo es un hijo de puta que no para de joder en el aula, encima va el padre y le denuncia o mucho peor, le pega...(estos casos son cada vez más comunes aquí)...Quiero concluir diciéndote, que no estás solo en esta "queja social"...que hay mucha gente como tú que se da cuenta de las cosas que pasan a su alrededor, y que en el caso en el que tengan hijos los educarán bien...y nunca dejando de planear cosas, ideas, proyectos hasta el fin de sus días...en mi círculo de amistades, no todo acaba en el matrimonio y en el tener hijos, tenemos mil proyectos más en mente.

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  2. Me parece que la vida va más allá de los objetivos externos y las metas que una se proponga cumplir.
    Por ejemplo, no es lo mismo parir hijos como si fuera pan caliente, y criarlos sin pararse a pensar un momento en lo que se hace... que aprovechar la maternidad o paternidad para ponerse en contacto con las cuestiones más trascendentales de algo tan cotidiano, cuestiones que nos pueden acercar a la sabiduría.

    Si mi meta última es mejorar y aprender como ser humano, nunca voy a llegar a un tope, nunca me voy a quedar vacía. Y todas las experiencias concretas y materiales van a ir sumando.

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  3. Definitivamente, Eva, no lo podría haber dicho mejor

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Quejosos