martes, 6 de julio de 2010

"Por favor, mienteme"...

“Miénteme como siempre,

Por favor miénteme

Necesito creerte

Convénceme

Miénteme con un beso

Que parezca de amor

Necesito quererte

Culpable o no”



…Canta “Luismi”, y piensa inconcientemente la gran mayoría de los hombres enamorados, o pelotudizados, que sería más o menos lo mismo, teniendo en cuenta el grado de sinceridad que tenga para con su ego el susodicho de testículos inflamados, sea por la masturbación o por lo que soporta de una mujer para no tener que hacerlo. Y que quede claro, que he dicho “inconcientemente”, porque siempre uno pretende saber la verdad al menor indicador de quilombos, aunque en realidad no la quiera, ya que luego de conocerla se transforma en un desconocido American Psycho , siempre caratulado de “violento” ante la menor mirada de ira a la pobre e indefensa víctima.

Los problemas más frecuentes pueden ir desde miraditas extrañas, actitudes quejosas constantes, falta de tiempo para verte y de ganas para el sexo, y hasta salidas excesivas con amigas que uno sabe están a varios petes, perdón, pasos (qué cosas estoy diciendo) de distancia de transformarse en la imagen arrodillada de la piadosa y respetada Madre Teresa de Calcuta rogándo recibir virtudes divinas, o en aquella mujer refinada y recatada de la que nos enamoramos un día. Varios se preguntan “¿mi novia una conchuda descorazonada como la amiga que garcha con cuanto macho se le cruce?", y se responden solos "¡Jamás, ella es una princesa incorruptible de altos valores morales como mi madre, que tiene y ama a un único hombre, a quien ha conocido después de un arduo proceso de selección y estudio, y a quien jamás se entregó hasta no estar segura de sus intenciones!”. Después, cuando aparece un amigo llorando por alguna infidelidad o abandono, comentarán los mismos  “pobre Fulanito, menos mal que mi Fulana es tan buena que jamás me haría algo así…”. Y Siempre le pasa al otro, jamás a uno...

Por eso nuestra cabeza pide como “Luismi”, inconcientemente, que nos mientan, y después reclamamos se nos diga la verdad; pero nunca pudimos con ella, porque necesitábamos tener la certeza de que nuestras ilusiones estaban justificadas. Claro, “vos te lo buscaste, yo soy como soy”,”me conociste así”, “uno cambia con el tiempo”, alegarán con cara de abuela regañadora, como si uno fuera Videla e intentara acallar la voz de la única, absoluta e incuestionable verdad, o un incomprensivo sin corazón que no entiende que la gente es libre, se confunde, que la declaración de los derechos humanos, que la menstruación, que el signo Sagitario no combina con Cáncer, y que los pelotudos como vos se creen cualquier sanata de excusas inconexas mientras se lagrimee como un negrito africano desnutrido y bla bla bla (en ese momento te dan ganas ponerla en "mute" como al tele ¿dónde tendrán el control? No seas desubicado y no pienses en esas cochinadas, que esto es serio, che...). A veces, algunos, cuando la ven lagrimear, se conmueve, piden, perdón, regalan chocolates, y se creen menos humanos que una aguaviva arruinando el mejor día de verano del año. Pero otros, denominados por muchas “hijos de puta”, como yo, nos decimos y preguntamos por qué cuando la conocimos tenía ganas de vernos, de compartir tiempo con nosotros, de tener sexo en lugar y de cualquier manera que la perversión del espíritu del humano permita llegar a comprender y ahora no, por qué que en aquel momento las “chicas”, como a ella le gusta decirle a las brujas de las amigas que ahora te defenestran sólo para tener alguien con quien salir y no sentirse tan solas y envidiosas, se llevaban re bien con vos, te invitaban a sus cumpleaños, la felicitaban por iniciar una relación y hasta te agregaban al msn para hacer sociales y formar un gran grupete de amigotes. Nos custionamos también por qué ese pibe que siempre estaba en su casa con cara de cordero degollado, al que no podías siquiera atreverte a mirar con celos porque era amigo de la familia, de toda la vida, un megapancho bananoide al que vivía bailándole reggaetón en el boliche y refregándole el culo como si no tuviera pito, un mes después de cortar con vos, es el que se la mueve. Y vos sos el payaso más grande que los circos tercermundistas puedan promocionar, porque sospechaste, te encabronaste, te mintieron y te cagaste en vez de afrontar las cosas. Ahora, a llorar a Magoya, porque “todos cambiamos, y ya no tengo nada con vos”. Pero, conchuda a la nano potencia, vos me dijiste que era tu amigo cuando te celaba, y una semana después de cortar conmigo es tu novio. Siempre vamos a ser los celosos sin motivos, los infieles, los fiesteros, los que tenemos la autoestima baja. Ella, cambio, una mujer hecha, derecha y dispuesta, una reina; y claro, si terminó con vos, sale a bailar y se la encaran, como mínimo quince flacos por noche, de los cuales cinco le gustan, a tres se aprieta y uno es un potencial novio ¿cómo no va a tener la autoestima alta y ser segura de si misma el mono tití que se viste de seda y, con la calentura de los chabones desesperados, princesa queda? Si no tiene que hacer nada más que ponerse un corpiño con relleno, pintarrajearse un poco y plantarse con una amiga a bailar solas esperando a que la presa proponga? Pensar que te hizo padecer tanto a vos para que en una noche se deje toquetear por el primer calentón que se le cruce.  Vos, en cambio,  estás un mes como un terrible tarado saliendo todas las noches y encarándote quince minas, de las cuales te gustan cinco, tres te dan bola, y una te pasa el teléfono para responderte en un mensaje que no puede salir porque esa noche la pasa a buscar su novio.

De repente, en alguna ocasión, te la encontrás una noche, y se te planta a hablar al lado del otro salame que lleva de la mano como si nunca te hubiera jurado su amor, como si fueras el amigo lejano de la prima, o como si nunca hubieras tenido ese sexo magnifico que tuviste durante horas. Te habla como si fueras el mejor amigo o ella jamás hubiera hecho nada para amargarte la vida. Pero ni se te ocurra decir algo, porque al menor reproche, sos un inseguro cuyo ego no soporta que ella sea una mujer libre de deudas y exitosa en el amor. Entonces te canta ella a vos la última estrofa de la canción de “Luismi”:

“No tengo ya derecho a reprocharte nada

Pues nada queda ya de ti, de mi de ayer

Qué pena, nuestra historia pudo ser fantástica”…


Después  llegás a tu casa, ponés la radio, y suena:



Voy, a apagar la luz, para pensar en ti

Y así, dejar volar, a la imaginación

Ahí, donde todo lo puedo, donde no hay imposibles

Que importa, vivir de ilusiones, si así soy feliz”…

...pecisamente cuando estás haciendo honores a Onán y ella a Afrodita.

7 comentarios:

  1. Sos un resentido!!, No pudiste soportar, y no es de mariconeada... esto es orgullo herido, porque seguro no la querias tampoco, pero ella tuvo el valor de darse cuenta primero, y esta bien que haga eso, es su vida, hace lo que quiere, como todo el mundo!, Pero bueno todo el mundo tiene derecho al despecho.
    Pienso que los amores asi son de adolescentes, demasiado superficial para mi gusto.
    Date cuenta que te equivocaste feo, pero bueno para la proxima te deseo suerte ... ;)

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  2. No, no soy un resentido, soy un afortunado que tiene los heuvos para tomarse con humor las conchudeces de las conchudas. Ahora, si tu mononeurona se apiada de esta mente "resentida", me daría mucho placer que me expliques qué es lo que no pude soportar, si la inflamación de huevos que me produjo soportar a una conchuda para nada, o la irritación testicular que me produjo el enterarme que mientras estaba conmigo se le hizo necesario colgarse de otra banana "por las dudas". Claro, eso no es inseguridad, eso es ¿viveza criolla?.

    ¡Cómo pude ser tan incompresivo, tenés razón!, ella tuvo el valor de darse cuenta primero de no me queria, callarse, boludearme, y conseguirse a otro para cortar de seco. Pero por dios, con mentes como vos no sé como no aparece otro novel en física cuántica.

    ¿Segura, estás muy segura que no la quería? Afortunadamente vos no podés saber eso ¿o si? Por otra parte, gracias por desearme suerte, por destacar mis errores (sinceramente no sé qué haría sin vos), por defender mi derecho al despecho, y porque a pesar de que te parece superficial esto que escribi te tomaste la molestia de leerlo y de comentar.

    Besos en la cola ;)

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  3. Pero la cuestión es muy sencilla... si no te vas a bancar la verdad, no la pidas.
    Como mujer, he tenido mis problemas en contrario. Soy una sincericida nata, con una actitud abierta hacia el sexo (lo que no implica ser una desesperada que por conseguir afecto se garcha todo lo que camine, sino, saber muy bien cuando quiero un polvo y cuando quiero amor de alguien), y medianamente atractiva. Si no te lo vas a bancar, no me preguntes con cuántas personas me acosté. Si tu seguridad es tan baja que suponés que voy a preferir encamarme con cualquier con el que me baile un tango o preferir cambiarte por cualquiera con el que charle en un lugar X... andá consultando al terapeuta. Si te pensás que los tipos con los que estuve, incluso los de una noche, me "faltaron el respeto o me mintieron respeto" es porque vos lo hiciste con las minitas que en un boliche bailando cumbia/reggaetón te levantaste...

    Así de sencillo.

    La gente no nos pertenece. Si vos estás conmigo, y te resulto suficientemente atractiva, sabés que también le resultaré suficientemente atractiva a otros. Y viceversa. Si decidimos relación monogámica, confiá en mi palabra, porque no tengo por qué mentirte... Y si aún así, te saltan lo celos cual neanderthal... ahí está la puerta!

    (jajajajaja, catarsis de mi parte, esto va para El Negro, es decir, uno de mis ex =P)

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  4. ¡al fin una mujer que entiende! Pero tenía que ser Eva, quién más sino... Obviamente, estoy en contra de los que preguntan y no se la bancan tanto como de las que no tienen en cuenta de que es mejor callar de tu pasado, sea para inspirar confianza o por respeto a la susceptibilidad del otro.

    Me encanta también eso de saber distinguir el polvo y el amor. Ahora yo te pregunto, Eva ¿ vos sos mujer o me estás cachando? ajajajajaj

    Ahora, una cosa es bailar tango y charlar, y otra muy distinta es bailarle el rock del gato a un tipo que SABES está caliente con vos mientras estás en pareja con alguien. Si estás sola, si, hacé lo que quieras, pero me parece que es más digno de terapeuta el calentar a un tipo cuando tenés una pareja sólo porque sos insegura y no te gusta cortar con alguien y quedarte sola ni un segundo. Eso es triste... y a eso iba mi comentario.

    Y eso de "faltar el respeto" no existe, menos a la noche, y pobre del tipo que se levante a una mina "faltandole el respeto", y más pobre la mina también, pero ese es otro tema...

    Gracias por comentar

    :D

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  5. Quejoso... quejoso... hasta la última vez que fui al baño seguía siendo mujer. Y esas cosas no cambian salvo complicadas intervenciones!

    Entiendo eso de la gente que no quiere cortar sin tener algo seguro ya. Me pasó con el papá de mi nene, el tipo no sólo me metió los cuernos sino que lo hizo tan bien que a las semanas de separarnos... ESTABA VIVIENDO CON OTRA! Eso sí que es pasar un duelo rápido...

    (claro que me vengué, porque luego estuvo enviándome cartas de amor que fueron devueltas sin leer luego de la segunda... invitándome a bailar... insistiendo... por 2 años)

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  6. bien, coño bien, totalmente de acuerdo contigo! don liteario-aficionado jajaja

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  7. qué quieres decir con "viveza criolla"??? es lo único que no he entendido de todo.

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Quejosos