miércoles, 28 de julio de 2010

Un juego absurdo



El esfuerzo de tener que hablarle a una mujer que realmente te gusta y la carga de tener que escucharte a vos mismo decir tantas estupideces sin poder parar, es un claro ejemplo de lo pelotudos que somos cuando nos enamoramos. No sé por qué, con tal de llamarles la atención, nos permitimos padecer el oprobio, los malos tratos y hasta el escarnio de esas brujas envidiosas que llaman "amigas". A veces me pregunto como sería el mundo si la responsabilidad del "avance" dependiera únicamente de ellas (y no va a faltar la yegua que comente: "¿y si el parir y la crianza de los hijos dependiera de ustedes?"). Ya sé, sería aburrido...

1 comentario:

  1. No veo la necesidad de meter a las amigas en el medio... siempre es más fácil, mejor, más sencillo y menos posible que le gustes a otra del grupo... encarar cuando la chica que interesa esté sola. En caso que no se pueda en persona, para eso están el msn, el facebook, el teléfono, etc.
    Respecto a lo de tomar la iniciativa, pásese por mi blog. Llevo 2 fines de semana intentando arreglar algo para hacer, con resultados negativos, con 2 muchachos diferentes. Eso sí, en teoría, los dos tienen ganas de verme, me consideran interesante, divertida y sexy. Ahora bien, cuando digo "hola! tengo el sábado libre... hacemos algo" se escuchan los fucking grillos!!!
    Así que por favor, no me hables de tomar la iniciativa porque estoy hasta la nuca de tomarla y toparme con neuróticos y/o histéricos...

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Quejosos